La tesorería de Mas ya no colgará en 2014 del hilo de Rajoy


El Gobierno prevé celebrar en 2014 la consulta sobre el estado propio, pero este 2013 ha sido una administración altamente dependiente de los mecanismos de liquidez del ejecutivo español. La Generalitat ha podido pagar numerosas facturas a último momento gracias a las transferencias del Estado y, muy especialmente, las del fondo de liquidez autonómica (FLA). “No nos regalan nada”, suelen decir a la consejería de Economía, recordando el déficit fiscal y que los préstamos se deberán devolver con intereses, pero eso no quita que ahora mismo la Generalitat es una institución rescatada y con los mercados financieros cerrados. Sin embargo, puede que pronto haya luz al final del túnel. Y es que las necesidades financieras del Gobierno serán en 2014 muy inferiores al 2013.

Lo que vertió el ejecutivo catalán a pedir en julio de 2012 el rescate fueron sobre todo los vencimientos de los bonos patrióticos, que obligaron a afrontar una cantidad muy elevada de pagos en poco tiempo y precisamente cuando los mercados estaban más cerrados. Sin embargo, el último pago referente a las emisiones de los bonos se hará en la primavera de 2014 y, a partir de entonces, la cantidad de vencimientos a los que la Generalitat deberá hacer frente ya volverá a niveles más asumibles.

Según consta en el plan económico-financiero de 2013 del Gobierno, el sector público catalán habrá tenido que pagar hasta finales de año 17.847 millones de euros en vencimientos de deuda. Una cantidad que caerá hasta los 6.909 millones en 2014. O, lo que es lo mismo, la Generalitat tendrá casi 11.000 millones menos comprometidos en esta partida. Y este 2013, de hecho, ha solicitado 11.150 millones al FLA. Si el resto de partidas y los ingresos no varían mucho, por lo tanto, el camino de salida del rescate no debería ser lejano y no será necesario recurrir al préstamo del Estado.

Las partes implicadas en la tesorería del ejecutivo catalán y la planificación de las cuentas del próximo año confirman a este diario las esperanzas, pero son cautos. “Seremos más independientes económicamente del Estado”, proclaman al departamento de Economía, aunque no quieren-ni pueden-confirmar al 100% que esto sirva para superar el rescate y para aspirar a un 2014 sin acceder al FLA.

Por ahora no se sabe qué mecanismos de liquidez habilitará el Estado en 2014, aunque es previsible que la mayoría se mantengan y la Generalitat decidirá si se acoge. “La clave es cómo estarán los mercados”, explican, aunque se muestran optimistas a medida que “se abren”. Las condiciones del FLA son muy buenas-sobre todo porque, por ahora, se limitan a hacer cumplir el déficit-pero la significación política que a las puertas de la consulta la tesorería catalana cuelgue de Rajoy es un lastre.

No agrandar el rescate
Aún no se ha cumplido el hecho de que lleguen los hombres de negro en el departamento de Economía, pero éste ha tenido que enviar información detallada y periódica a Hacienda sobre las cuentas y acatar al pie de la letra las restricciones financieras impuestas por Madrid. “Es muy difícil funcionar sin crédito”, se lamenta un dirigente de CiU, que espera que una mejora de la economía como la que prevén algunos indicadores permita el acceso a los mercados en condiciones asumibles (algunos miembros del gobierno consideran, sin embargo, tal como adelantó el ARA, que esto no será posible sin el concierto o el estado propio). “Tendría sentido que el rescate terminara en 2014”, añade, aunque este es un aspecto que tampoco puede garantizar.

Lo que sí es seguro es que, en el caso de que accediese al FLA-o mecanismos similares-, ya no sería una cuestión de vida o muerte ni por una cantidad tan desorbitada como los 11.150 millones de 2013, lo que daría mucha más libertad y margen de movimiento a la Generalidad. “Cuanto menos dependencia tengamos del Estado, mejor”, sostiene un dirigente de ERC, que celebra que dejar atrás el pago de los bonos patrióticos supondrá un retorno a cierta normalidad en la tesorería catalana.

Habrá que estar atentos a cómo repercute un posible tercer rescate griego oa la evolución del estado de las entidades financieras, pero, si la situación de los mercados mejorara lo suficiente, no sería descabellado pensar en combinar un acceso moderado a FLA y un retorno progresivo a los mercados. La ley impide que las comunidades rescatadas puedan acudir si tienen que pagar intereses demasiado altos-un punto porcentual más que lo que paga el Estado por el mismo producto-. Dependiendo de cómo evolucione la situación económica-y de si la Generalitat se libra de la actual calificación de bono basura de su deuda-, se podría aspirar a cumplir estas condiciones.

Unos presupuestos rebeldes
Aparte de la significación política, no depender tanto del FLA tiene consecuencias prácticas importantes a la hora de elaborar los presupuestos. Mas ya ha avisado que no recortará gasto en 2014 ni implantará nuevos impuestos más allá de los ya previstos en el pacto con ERC. Los recursos que deben permitir cumplir el déficit del 1% impuesto-defensa-deben venir del Estado, del pago de deudas o de mejoras de la financiación. Un Estado, en todo caso, que últimamente ha dado pocas alegrías a las arcas de la Generalitat. “Sobre el papel, los presupuestos aguantarán”, avisan fuentes de CiU, que adelantan que los ingresos constarán los prevea o no el Estado y que retarán el gobierno central a rechazarlos. Un acto de rebeldía que este 2013 no habrían podido hacer, ya que el FLA exige un compromiso férreo con el techo de déficit.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*