Mas concentrará gasto extra de 2013 en urgencias sociales


El Gobierno dispondrá, sobre el papel, de unos escasos 160 millones de euros más de los previstos para gastar en 2013. Y el destino de este oxígeno extra será tapar todos los agujeros posibles en la larga lista de urgencias sociales. Enseñanza, bienestar social y, en parte, salud se llevarán el grueso de este modesto margen extra, según fuentes de la Generalitat consultadas por el ARA.

El ejecutivo catalán aprobará hoy, en su primera reunión después de vacaciones, la prórroga presupuestaria hasta final de año, como ya solemnizar el 6 de agosto. No habrá, pues, unos presupuestos específicos para 2013, como gesto de protesta por el estricto techo de déficit impuesto por el Estado, pero la prórroga deberá ajustarse igualmente a este tope, del 1, 58% del PIB.

A principios de año, cuando aún no se sabía qué límite de déficit concedería el gobierno español en Cataluña, Artur Mas ordenó a los departamentos que fueran ajustando sus cuentas a un orientativo 1,5%. La previsión era que todas las décimas que consiguiera arañar de más permitirían terminar el 2013 con más margen de gasto. El límite final del 1, 58% fijado por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, queda lejos del querido y sitúa el ajuste global de las finanzas de la Generalitat en unos 3.000 millones, teniendo en cuenta que parte del 2,17 % de déficit con el que cerró el ejercicio del 2012.

Consejerías sin más margen
Las consejerías han tratado de ceñirse al 1, 5% apuntado provisionalmente a comienzos de año. Y la mayoría de los departamentos no podrán estirar mucho más su presupuesto hasta finales de 2013. Mas y el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, quieren concentrar las ocho centésimas más de margen para gastarlo en necesidades urgentes, como las becas comedor o las prestaciones de renta mínima de inserción o de la dependencia, partidas en las que arrastran aplazamientos en el pago y es urgente invertir.

El Síndic ha alertado de que sólo el 26% de las criaturas que viven en un entorno de pobreza tienen acceso a una beca comedor. La situación es preocupante y la consejera de Enseñanza, Irene Rigau, que prometió que el próximo curso se incrementará el presupuesto para becas comedor, después de dos años con la partida congelada.

Garantizar el pago a corto plazo de los servicios y prestaciones a cargo de Enseñanza y Bienestar Social puede lograrse con una inyección de dinero relativamente menos potente que la que necesitaría Salud, el departamento que lleva el trozo más voluminoso del pastel presupuestario. De hecho, estas tres consejerías son las que más recortes acumulan desde 2010: el tijeretazo total en salud, educación y protección social supera los 3.200 millones.

Pero el Gobierno es consciente de que las ocho centésimas extras de déficit con que podrá contar para poder cuadrar las cuentas a finales de año son, en todo caso, más que insuficientes. “No podremos dejar a nadie satisfecho”, reconocen fuentes gubernamentales al referirse al reparto de esfuerzos para cumplir el 1, 58%.

Hay variables que, incluso, pueden comer por sí solas estos 160 millones derivados de las ocho centésimas adicionales de déficit. Si la cifra de ingresos de la Generalidad para 2013 queda por debajo de lo previsto o si la ejecución presupuestaria de unos cuantos departamentos termina superando el máximo que les permite, estos 160 millones quedarán pronto secados. Después de la prórroga que se aprueba hoy, el Gobierno empezará una nueva batalla: la confección de los presupuestos para el 2014. Y aquí ya deberá contar con ERC

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*