El coipú, una especie invasora originaria de la Patagonia, se establece en el Alt Empordà


El coipú, una especie invasora procedente de la Patagonia, se ha establecido en el Alt Empordà. Este roedor, parecido a una rata grande, se reproduce con facilidad y vive en las orillas de los ríos. Puede llegar a hacer 10 kilos y tiene dos incisivos muy desarrolladas. Se le considera invasor porque, a pesar de ser herbívoro, afecta a los ecosistemas fluviales y se come los cultivos con voracidad (cereales, maíz o frutales). Hasta ahora se habían visto ejemplares de manera muy puntual, pero este verano los agentes rurales ya los han detectado periódicamente. “Tenemos la constatación definitiva de que hay una población estable y hay que hacer medidas de choque para frenar su expansión”, dice el jefe del cuerpo en Girona, Ignacio de Dalmases.

El visón americano, el cangrejo de río, la tortuga de Florida o la cotorra. Todos estos animales están incluidos en la lista de especies invasoras y tienen en común que se han adaptado muy bien al territorio, donde ponen en peligro la pervivencia de animales y ecosistemas autóctonos. El jefe de los Agentes Rurales explica que, por desgracia, la presencia de estas especies ya no sólo es “recurrente”, sino que ha registrado “un aumento espectacular”.

Ahora, en las comarcas gerundenses, ya hay un nuevo animal que se ha añadido a este listado: el coipú. También conocido como ‘rata-nutria’, este roedor originario de la Patagonia ya ha provocado estragos en toda Europa, donde se criaba para la industria peletera. Este mamífero vive en hábitats acuáticos (ríos y balsas) y puede alcanzar los 10 kilos de peso. “Se trata de una especie de rata de dimensiones descomunales”, concreta el jefe de los agentes rurales en Girona.

Se caracteriza, entre otras cosas, por sus incisivas, de color naranja y muy desarrolladas. El coipú es un roedor que se reproduce con facilidad-de cada hembra pueden nacer diez crías por año-y que come con voracidad. No sólo las plantas que encuentra a las orillas de los ríos, sino también los cultivos (como los cereales, el maíz o los frutales).

Como explica de Dalmases, “como hace sus madrigueras a nivel del agua, también puede llegar a provocar el vaciado de los arrozales”. Además, el coipú también afecta a los ecosistemas fluviales. Por ejemplo, como se come vegetación y plantas acuáticas, puede dejar sin alimento a las aves de la zona.

Por otra parte, el jefe de los Agentes Rurales también explica que el coipú actúa como “reservorio de ciertas enfermedades”. En su piel se pueden esconder piojos, garrapatas y otros parásitos que, después, “pueden pasar a los animales o, incluso, a los humanos”, concreta Ignacio de Dalmases.

Población estable en el Alt Empordà
Se cree que el coipú ha llegado en el Alt Empordà procedente del sur de Francia, a través de las cuencas fluviales de la Albera. Hasta ahora sólo se habían visto ejemplares de manera casi anecdótica, pero a partir de estos últimos meses su presencia es casi constante en algunos puntos de la comarca como Castelló d’Empúries y Sant Pere Pescador. Sin ir más lejos, la semana pasada se capturaron varias crías al primer municipio. Además, también ha habido vehículos que han atropellado coipos adultos o cazadores de la zona que han visto ejemplares durante las redadas.

“Todas estas observaciones son la constatación de que los coipos ya se han establecido en el Alt Empordà, lo que nos demuestra que ya está instalado y que tenemos que hacer medidas de choque para minimizar su expansión”, explica el ninguno de los agentes rurales. Ignacio de Dalmases concreta que, por ello, ya se han hecho avisos en las sociedades de cazadores y que, en paralelo, los agentes instalarán trampas para capturarlos y matarlos (la única solución que hay para luchar contra especies invasoras de este tipo).

Responsabilidad de los propietarios de animales exóticos
El jefe de los agentes rurales en las comarcas de Girona también ha hecho un llamamiento a la conciencia de aquellos propietarios que tengan animales exóticos en casa. “La normativa deja muy claro qué tipo de documentación deben tener y cuáles son las condiciones de mantenimiento; este tipo de animales se pueden tener en casa, pero en un espacio adecuado que impida que se escapen”, subrayó Dalmases.

De Dalmases ha hecho esta reflexión después de que, hace pocos días, una pitón albina de más de dos metros escapara de una casa de Riells y Viabrea (Selva) y haz de cabeza mozos, agentes rurales, vigilantes municipales y voluntarios . “Cada vez de manera más frecuente nos encontramos con animales exóticos que no estaban en el lugar donde tocaba, sin documentación ni con las condiciones adecuadas de mantenimiento, como es el caso de esta serpiente”, explicó el jefe de los Agentes Rurales.

Por ello, Dalmases recomienda a todo aquel que quiera tener un animal exótico en casa que, antes de comprarlo o de aceptarlo (en caso de que le ofrezcan), se asegure bien y tenga la normativa en mente. “Y en ningún caso, liberarlo al medio natural”, concluyó el jefe de los agentes rurales en Girona.

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